Número 25

Políticas universitarias, disciplinas académicas y saberes críticos
Bernardo Subercaseaux: Educación superior: Chile ¿Ejemplo o contraejemplo?
Lo interesante es que haya sido una investigación del Banco Mundial –organismo que, en cierta medida, es el campeón del neoliberalismo- la que permite dar cuenta de que lo ocurrido en Chile desde 1981 (fecha en la que se instauró el actual sistema de Educación Superior) funciona básicamente como un contraejemplo que revela la falta de visión nacional respecto a las universidades de interés público.
Graciela Montaldo: Migraciones teóricas
José Luis de Diego: Un nuevo espacio a la política
Hugo Achugar: Las humanidades en tiempos aciagos
Roberto Hozven: Mutaciones teóricas del ensayismo chileno
Eduardo Sabrovsky: Humanidades y pensamiento crítico
Diego Tatián: Contra investigadores
Raúl Antelo: Los desafíos de la post-crítica
Wander Melo Miranda: Formas de no-saber
Kemy Oyarzún: Los malestares del “género”; institucionalización de las diferencias y crisis de la Res/ Pública
¿Es posible la instalación crítica de los Estudios de Género en una sociedad que no se piensa diversa de sí misma, en una universidad que no logra despojarse de los ethos autoritarios? Pese a la fragmentación y atomización, los Estudios de Género han logrado instalar temáticas pluralistas, controvertidas y seculares, urdiendo un contundente entramado crítico que desafía las escépticas y asépticas racionalidades hegemónicas.
Una entre/vista a Jacques Derrida: Globalización del mercado universitario, traducción y restos
Con el pretexto de la globalización, se impone una lengua hegemónica que es la angloamericana. Todos los procesos de legitimación universitaria deben pasar hoy por la publicación en lengua inglesa. La homogenización del espacio universitario mundial pasa también por tecnologías de la comunicación como el Internet o el email que, si bien conllevan oportunidades, pueden tener como efecto matar el cuerpo y neutralizar el idioma.
Pablo Oyarzún: Consideraciones sobre el tema de la Universidad de Chile
La Universidad de Chile fue conmovida en 1997 por un movimiento estudiantil que –bajo el liderazgo de Rodrigo Roco- concitó rápidamente el apoyo de un extenso sector de académicos, y que, contrariando la voluntad del rector de la época, Jaime Lavados, llevó a un proceso institucional de discusión del proyecto universitario con la participación orgánica de todos los estamentos de la universidad. El principal resultado de ese proceso, que incluyó consultas a la comunidad universitaria, es un nuevo Estatuto que hoy espera su refrendación legal. El siguiente ensayo fue elaborado en los inicios de ese proceso, con el propósito de estimular el debate en el seno de la comunidad. El autor participó en las diversas etapas del proceso, primero como miembro de la Comisión de Proyecto Institucional y luego como miembro de la Comisión Normativa Transitoria de la Universidad de Chile.
Willy Thayer: Campus Macul (Pedagógico) 1981-1986
Este escrito fue elaborado entre 1986 y 1987 en vistas a un Coloquio chileno-francés de filosofía organizado por la Academia de Humanismo Cristiano. Leído ahora, destaca el gesto de marcar el golpe a la historia del Instituto Pedagógico, actual Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. El golpe y cierre institucional del Instituto Pedagógico y la creación de la Academia Superior de Ciencias Pedagógicas es metonímico respecto del quiebre de la realidad universitaria y de su metamorfosis durante la dictadura militar, quiebre cuyas eficacias múltiples posibilitan la realidad universitaria de la década de los 80, pero sobre todo la del 2000. La actualidad universitaria es hoy, en gran medida, una activación de 1981. En todo sentido, para las instituciones de enseñanza, es primordial no borrar el golpe a la universidad.
Dossier: Estilos, poses, máscaras
Gonzalo Leiva: Sueños de la imagen y máscaras sociales; Alfredo Molina La Hitte (1906-1971)
Molina La Hitte, notable y desconocido fotógrafo, captura los deseos de aparentar de la emergente clase media chilena. Rodeando el kitsch, la artificiosidad del estilo conjuga las virtudes del día y los vicios de la noche, mezcla caprichos y vanidades, trama sueños sociales y glorias pasajeras, en un extravagante paraíso del voyeurismo nacional.
Pía Montalva Díaz: Cuerpos investidos; estilos e ideologías en la moda femenina de los sesenta y los setenta en Chile
La década de los 60 aparece marcada históricamente por mutaciones y rupturas que se instalan en un espacio cultural de sentidos, discursos e identidades en disputa. La sociedad chilena intenta capturar el cambio elaborando gestos donde representarse a sí misma. En un contexto histórico de fragmentación y lucha, el vestido, como soporte material, problematiza sensibilidades y oferta el cambio, dinamizando modos estéticos y sociales de representación del sujeto femenino.
Roberto Echavarren; “Interprétame”: estilos de vida, acto político y modas corporales
Me interesa lo que se ha llamado estilos callejeros, que se articulan, por así decir, “desde abajo” y se despliegan al sesgo de la clase y del status, en contraposición al fenómeno de la moda. Los conflictos de raza, sexo y modos de vida se expresan a través de guerras de estilo que nos dicen que cualquier identidad –ni íntegra ni permanente- está hecha de juegos y discrepancias.
Sylvia Molloy; Dispersiones del género; hispanismo y disidencia sexual en Augusto D´Halmar
La reevaluación conservadora de lo hispano provee el contexto de lectura de cuatro novelas, publicadas entre 1908 y 1924, a saber La gloria de don Ramiro de Enrique Larreta (1908), El embrujo de Sevilla de Carlos Reyles (1922), Pasión y muerte del cura Deusto de Augusto D´Halmar (1924) y Un chileno en Madrid de Joaquín Edwards Bello (1928). Las cuatro transcurre en España, aunque en diferentes regiones. Las cuatro intentan reanimar lo hispano como herencia vital. Sólo una de estas novelas, Pasión y muerte del cura Desuto, tiene una anécdota específicamente homoerótica –hecho excepcional en sí y, dentro de la recuperación programática de España, una verdadera aberración. Quiero detenerme en esa aberración y en la luz que inesperadamente arroja sobre el proceso revisionista.
Robert McKee Irwin: El Centenario de los famosos 41
Después del baile clandestino de los 41, México nunca sería el mismo. Esta fiesta perturbadora, que infectó hasta el corazón político de México, la familia del Presidente Porfirio Díaz, marcó la expresión de una fantasía pública en torno a la diferencia y el capricho sexuales.
Licia Fiol-Matta: Gabriela Mistral: una madre “rara” para la Nación
Mi análisis se propone refutar, o por lo menos complicar, las interpretaciones dominantes de Gabriela Mistral , leyendo a esta figura cultural desde sus contradicciones. Como el cubano José Martí, la Mistral ha sido catalogada de revolucionaria tanto como de conservadora. Pero sospecho que, aunque excepcional, no fue realmente ni radical ni particularmente conservadora. La Mistral no corresponde al perfecto modelo femenino que el Estado proyecta en ella. Tampoco es la escritora lesbiana subversiva que puede ser hoy fácilmente recuperada por la teoría “queer” en la academia internacional. La Mistral creó un discurso público que promovió un rol conservador para la mujer dentro del Estado, pero su vida privada se desvió significativamente de la normativa social.
Bolívar Echeverría: Queer, manierista, bizarre, barroco
Querida Marta: El otro día, mientras explicabas el tema de la próxima entrega de Debate Feminista, se me ocurrió comentar a la ligera que ya en el siglo XVII el comportamiento barroco había sido chocante para los usos establecidos, percibido como estrafalario, bizarre, y descalificado como raro, queer. No tenía yo entonces en cuenta dos obstáculos que dificultan esa asociación entre lo queer y lo barroco, y sobre los que quisiera comentarte en esta carta –sustitutiva de esa colaboración.
Adrián Cangi: Performance perversa
Las fronteras de la identidad sexual han sido transgredidas y las fusiones habitan entre nosotros y en nosotros. Percibimos, en nuestra contemporaneidad, figuras indecidibles en el dominio estético: objetos sin patria, como los llamó Deleuze, que van más allá del sexo identitario cristalizado y transforman las lógicas del deseo. La vida política resulta atravesada por estas ráfagas paradójicas que no diluyen las luchas ni las reivindicaciones sectoriales sino que enriquecen el pensamiento.
Brad Epps: El peso de la lengua y el fetiche de la fluidez
Importar un concepto ya (parcialmente) institucionalizado –como, por ejemplo, lo queer- corre el riesgo de borrar la historia política de ciertas localizaciones identitarias, de hacer que la militancia feminista o el activismo homosexual pierdan sustancia. Amenaza, también, con acallar toda la basura que ese término, antes de cualquier articulación teórica, comportara: la basura de la calle, de las palizas, de las redadas, de las tradiciones clandestinas y las traiciones públicas, las renuncias y las denuncias.
h2>Sebastián Reyes: Lavín, San Camilo y los travestis
Sorprendente resultó para los santiaguinos ver por las pantallas de televisión a la más importante agrupación de travestis, “Traves Chile”, apoyando la privatización de las aguas impulsada por Lavín, miembro numerario del Opus Dei y figura presidenciable del partido de ultraderecha UDI. ¿Por qué Silvia Parada, presidente de Traves Chile, defendió a Lavín en su gestión polémica, siendo que el Alcalde, además de sus afiliaciones políticas, ha intentado sacar a los travestis de la calle San Camilo, donde Silvia y sus compañeras continúan ejerciendo su derecho al comercio sexual? ¿Por qué Traves Chile le ha entregado su apoyo a este Alcalde que puso casetas de seguridad ciudadana con guardias que vigilan las esquinas? Las preguntas abren una zona de contradicciones que revela que marginalidad sexual y disidencia política no son necesariamente equivalentes.