Handle with care, mujeres artistas en Chile 1995-2005

R.C.C.: ¿Cuál es la evaluación que hace del Seminario que acompañó la curatoría de la exposición, en su capacidad –local– de abrir debates en torno a la relación entre arte, mujer y enfoque de género?

Yennyferth Becerra

El Seminario me pareció una buena oportunidad para comenzar a hablar sobre “cuestiones” de género. Hablo de “cuestión” no sólo para referirme a toda pregunta que pueda circular en torno a la producción artística específica de mujeres, sino que también a todos aquellos asuntos que involucran y se argumentan a partir de un concepto de género; lo que en cierta forma buscó la reflexión desarrollada dentro del seminario.

Pretendíamos tocar temas referidos directa e indirectamente a la muestra, donde se generara una conversación contenida y derivada desde ella: lograr diferenciar o nombrar una obra femenina o feminista, hablar de una exposición articulada desde la mujer y por mujeres en el rol de curadoras, etc.; eran algunos de los temas que se proponían en las mesas de conversación y que sin duda significaban un campo de dificultades para abordar, sobre todo por la ausencia de antecedentes de reflexión en torno al tema.

Desde la curatoría y como artista visual, creo que entre los aportes más relevantes de este encuentro está el lograr resituar la situación de género desde un entorno reflexivo, poniendo en el tapete discursos, ejemplos y experiencias concretas que pudieron en cierta forma echar abajo discursos mal fundados que tachan el tema como “añejo” y “repetido”. Claramente las preguntas claves no han sido contestado desde nuestra experiencia local, o quizás los intentos hasta ahora han sido débiles ejercicios o propuestas planteadas difusas desde un inicio, que más que resolver han tergiversado respuestas y generado, a mi parecer, malos entendidos en relación a los conceptos involucrados.

Las mesas de conversación de esos tres días de debate dejaron claro que aún existe mucho por conversar sobre el tema. El gran interés que los espectadores de la exposición y el público participante del seminario demostró validaron que la pregunta sobre el género es totalmente lícita y que lo que en verdad está pasado de moda es la forma cómo en nuestro medio se han formulado hasta ahora estas interrogantes. Más de algún invitado al seminario tenía este mismo prejuicio y trató de armar su participación a partir de la justificación por no querer hacerse parte del el tema lo que, sin duda, resulta siempre muy interesante de analizar.

Soledad Novoa

Indudablemente la evaluación de los alcances del seminario propuesto por la curatoría de la exposición Handle with Care (en su capacidad de abrir el debate local) se verán en el tiempo, aunque es bueno señalar algunos aspectos de su realización y efectos más inmediatos que pueden ser considerados como muy positivos.

Entre ellos, me parece importante destacar que este seminario aparece como inaugural en el ámbito de las artes visuales locales, tanto por los temas propuestos como por los/as invitados/as a tomar parte en ella; probablemente sea ésta una de las razones que explican la amplia convocatoria de público, que se mantuvo constante durante los tres días de actividad.

En este sentido, considero que la exposición y el seminario han abordado unos temas que no han formado parte de la contingencia local más reciente, pero que, analizados en un contexto más amplio, han sido claves en el desarrollo de la producción artística contemporánea tal como se ha visto reflejado en exposiciones y curatorías a nivel internacional (la Documenta X de Catherine David, la Bienal de Venecia de Rosa Martínez y María de Corral, la exposición WACK! Art and the Feminist Revolution en el MOCA de Los Ángeles, Global Feminisms en el Brooklyn Museum de Nueva York y otras).
Junto a lo anterior, es interesante subrayar algunos aspectos sobre el desarrollo del seminario, tanto en términos generales como en algunos puntos más específicos referidos a lo manifestado y discutido en las mesas y conferencias.

En términos generales, como un fenómeno que va más allá de HWC, creo que si la muestra se planteaba como uno de sus objetivos el proponer un diálogo o debate sobre ciertos temas, llama poderosamente la atención la poca participación del mundo académico y teórico en una discusión abierta como ésta, convocada bajo una gestión independiente.

Por otro lado, y concentrándonos específicamente en el seminario convocado por la curatoría de Handle with Care y la posibilidad de abrir el debate en torno a la relación arte/mujer/enfoque de género, lo primero que a mi juicio cabe señalar es el poco desarrollo de un discurso activo y renovado frente a la producción teórica y/o lectura de obras desde una perspectiva de género en el ámbito de las artes visuales. Como se ha señalado reiteradamente, esta situación se da curiosamente en oposición a lo que ha acontecido en el ámbito de la literatura, y tal vez un poco más recientemente, en el ámbito de la propia historia, que ha comenzado a abrir cauces para el análisis y la recopilación historiográfica, aunque por cierto aún quede mucho por hacer. En este sentido, y tras esta primera observación, se esperaría que el seminario estimulara este debate, así como la producción de discurso y análisis bajo una matriz de género.

Sobre las propias ponencias, nuevamente llama la atención el uso generalizado de un lenguaje que reafirma constantemente una situación de dominio, entre otras cosas, al hablar permanentemente de “el curador” y de “el artista,” aún cuando el tema a discutir convocara bajo la problemática “es la curatoría una actividad eminentemente masculina” y la respuesta por parte de los/as ponencistas apuntara más bien a un “no.”

Finalmente, de cara a la necesidad de discutir desde una perspectiva de género, es interesante constatar la instalación de una sinonimia entre los conceptos género y mujer, situación que se ve reafirmada en la dificultad de comprender los alcances del feminismo como posición teórica que supera la caricatura esencialista acuñada en los años 60’ y 70’ y que constituye uno de los pilares fundamentales para comprender fenómenos contemporáneos en lo social, lo político, lo cultural, lo artístico, etc.
Como conclusión, señalaría que, a mi juicio, existe un importante grado de desinformación, una gran ausencia de esta discusión y estas problemáticas en el ámbito académico, una dañina caricaturización y prejuicios asentados en una “normalidad” asombrosa: basta revisar algunos artículos de prensa referidos a la exposición Handle with Care, con títulos o comentarios como “el MAC se llena de estrógenos;” “de todo y grande” (aludiendo al formato de las obras exhibidas); “presentan arte femenino en el MAC,” etc.
Pienso que de alguna forma la exposición y el seminario se han constituido en una buena plataforma inicial – con importantes aportes de sus participantes–, la que nos obliga a comenzar a mirar de otra manera y a seguir trabajando en la ampliación de lecturas, escrituras, investigaciones, interpretaciones, no sólo del “arte realizado por mujeres,” sino que del sistema del arte en nuestro país, sus estructuras, sus modos de operación, sus modos de producción, sus modos de construir historia y, por cierto, las obras y los/as artistas. Espero que el catálogo de la exposición que está próximo a aparecer, y que recogerá también lo sucedido en las mesas y conferencias, constituya asimismo un aporte en esta dirección.

Ana María Saavedra

Al proponernos –como equipo curatorial conformado por una artista visual, una historiadora del arte y una galerista- una curatoría de 26 obras de reciente producción de artistas mujeres, sabíamos que había que construir una instancia complementaria a la exposición en la que se plantearan posiciones y se produjera un diálogo entre representantes de los diversos sectores que participan de la escena local del arte contemporáneo. Eso se tradujo en un seminario donde participaron quienes producen obra, pero también quienes hacen historia del arte, enseñan en las diferentes escuelas de arte, hacen teoría y/o crítica, ejercen la curatoría o dirigen espacios. Dicha estrategia curatorial –exposición y seminario– nos permitiría revisar un grupo de obras representativas de artistas mujeres de esta última década: sus mecanismos de producción, de circulación y de inserción en las estructuras tanto locales como internacionales, a la vez que la posibilidad de un inédito diálogo intergeneracional sobre arte, mujer y género.

El seminario se organizó en tres bloques de trabajo: producción de artistas mujeres, relación arte y temáticas de género y curatorías, con el propósito central de (re)abrir una discusión local a partir de la revisión de la obra del grupo de artistas convocadas por HWC. Además, el seminario se propuso convocar los aportes teóricos presentes en otros campos que piensan sobre el género, las identidades y sus múltiples construcciones (teoría queer y otros) como una manera de potenciar posibles líneas de discusión al interior del campo del arte, en momentos en que se podría hablar localmente de una situación de clausura para estas temáticas. A la vez HWC reconocía la necesidad de conectar con la coyuntura internacional que revisa y renueva su interés por la relación arte y género, dada por acontecimientos muy significativos a nivel de curatorías y otras instancias, pero también a nivel discursivo en función de nuevas formas de “comportamiento” del arte y las relaciones que desde allí se establecen con otros aspectos de la realidad.

Considero importante destacar algunos de los mecanismos y desafíos puestos en funcionamiento por HWC: una curatoría independiente y colectiva, con una estructura de equipo conformado por distintos quehaceres dentro del arte y la dinámica de participación y diálogo intergeneracional de teóricas, críticas y artistas que se produjo en relación a los temas de análisis. Destaco también el acontecimiento de la confluencia de representantes de dos de las grandes exposiciones a nivel internacional sobre arte, género y feminismo (WACK!… y Global Feminisms) lo que resultó muy provocador y estimulante. En síntesis, HWC se constituyó en un acontecimiento histórico para la escena del arte chileno como una instancia de análisis y reflexión en torno al eje arte y género desarrollada al interior del campo de las artes visuales, modificación de la historia reciente donde la vinculación entre género y cultura se hacía a partir de una conexión entre ciencias sociales y literatura, como plataforma desde la cual se convocaba o interpelaba a las artes visuales.

Si hay alguna labor curatorial específica que desarrollar a partir de HWC ésta sería la línea de trabajo que mezcla arte, mujer y enfoque de género. Para ello serán necesarias otras exposiciones, otros seminarios. Tal vez la publicación del catálogo de HWC, su existencia material (como archivo de la exposición y el seminario), su circulación dentro y fuera del sistema de arte pueda ayudar en ese sentido. Handle with care dejó planteadas muchas preguntas, a la vez que una serie de tareas pendientes.

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